DOCTOR MUSIC. Llanera (Asturias) (21-22-23 de Julio de 2000)

VacaCelebrado en un nuevo recinto, en la Morgal – Llanera, en Asturias, este sería otro de los festivales que no se repetirían al año siguiente. Sin haberse celebrado el año anterior tampoco, volvían con ilusiones renovadas, pero con el mismo error de siempre: un cartel incoherente, tan extremadamente heterogéneo, que por querer satisfacer a todos, al final no satisface por completo a ninguno, ni a indies ni a los amantes de los sonidos más duros, lo que se traduce en una escasa venta de abonos para los tres días. Y mira que el lugar era idóneo, ya que no hace el calor agobiante que hace por estas fechas en otras zonas del país,… un recinto muy amplio, tipo Reading, con mucho verde y a poca distancia de Oviedo, Gijón y Avilés.

El cartel presentaba a los cabezas de cartel robados al FIB, como Beck y Paul Weller, que junto a Lou Reed encabezarían cada uno de los 3 días del festival. El jueves ya habría una fiesta de presentación con la actuación de algunos grupos. Dividido en cuatro escenarios, más uno dance llamado Tortuga Club, el sistema es muy similar al de otros festivales europeos, comenzando los conciertos por la mañana y terminando por la noche, antes de la medianoche, y simultaneándose los distintos escenarios. El escenario “Buffalo Space” estaba reservado para los sonidos más duros (ni hace falta decir que lo pisé durante los 3 días). El escenario principal era “La Vaca”, donde actuarían los grandes, y luego estarían las dos carpas intermedias, casi juntas (La Cabra 1 y La Cabra 2), donde tendrían lugar las actuaciones más interesantes.

El viernes se cayó a última hora Gorky´s Zygotic Mynci, afortunadamente (jeje), ya que en su lugar pusieron a Vacaciones. También se caería Robert Plant. En La Vaca sólo habría 3 actuaciones ese día: Ani Di Franco, que como no me fascina, ni me acerqué; y luego Beck y Pet Shop Boys. Los más tempraneros de los interesantes fueron Urusei Yatsura, a las 4 de la tarde!!! Y luego irían los sorprendentes Muse, ambos de los cuáles me los tuve que perder por la actuación de Vacaciones, que coincidía con estos.

A Vacaciones le tocaba el turno entre Meteosat y Australian Blonde. Lo próximo interesante, o lo primero que vimos tras nuestra actuación, fue a Beck. Yendo hacia las primeras filas nos encontramos a los componentes de Hefner, atentos al concierto del crack americano. Había visto a Beck antes en un Festimad hace unos años, y esta vez sí que me había terminado de convencer. Con más de 10 músicos sobre el escenario, hicieron un concierto soberano y espectacular, digno del cabeza de cartel que eran ese día: entretenidos, dinámicos y elocuentes, fraguaron una actuación sin altibajos donde repasaron todos y cada uno de sus megahits. Fue, sin duda, uno de los mejores momentos de todo el festival. Impresionantes.

Tras Beck, The Bluetones asomaban en una de las carpas. Fue otro concierto radiante el de los británicos. Otros de los conciertos a destacar del festival. Perfectamente uniformados desgranaron uno a uno todos los singles que la gente quería oír. Me dio rabia, porque mi vena groupie me hizo perderme casi todo el concierto, al irme al backstage y encontrarme por sorpresa a Beck, y poder intercambiar algunas palabras (y alguna que otra foto) con el astro americano.

Rafa + Beck + Malela (Nosoträsh)

Rafa + Beck + Malela (Nosoträsh)

Cuando volví a la carpa rápidamente, ya estaban The Bluetones terminando su concierto con los na-na-nas del final de “If…”.

Enseguida al escenario grande de nuevo a escuchar a Pet Shop Boys. Tenía curiosidad por saber cómo se defenderían en directo. Y, en cierta forma, me defraudaron: el escenario se les quedaba demasiado grande. Encima, cuando sacaron la acústica y se ponían con temas nuevos, aburrían, pero claro, enseguida sacaban hits del pasado y entonces flipábamos. Así alucinamos y bailamos cuando tocaron “Suburbia”, “It´s a sin”, etc… y la apoteosis ya fue cuando tocaron mi favorita: “West End Girls”. Este es uno de los grupos cuyo directo se salva por las rentas de hits cosechados a los largo de su carrera, y que inteligentemente intoducen en su repertorio en directo, lo que se agradece, por supuesto. Tras su actuación seguimos bailando en una de sus carpas con Rinocerose, que cada vez se montan conciertos más interactivos, subiendo a un montón de público a bailar sobre el escenario.

El sábado empezamos tempranito la jornada, ya que a eso de la 1 del mediodía fuimos a una de las carpas a ver a nuestros amigos Space Cakes, aunque ya sin Alberto en sus filas. Disfrutamos mucho con los temas de su primer disco, que eran los que conocíamos, y con las versiones que hacían, sobre todo, las de The Beatles. Hay que decir también que aquí, en este festival, hasta el grupo más pequeño disfrutaba de sus 45 minutos mínimos de actuación. Tocaban hasta 16 grupos de Asturias, o sea, casi todos los conocidos y más, y lo que suponía la inmensa mayoría del cartel nacional. Sólo venían de fuera (en lo que a pop se refiere) La Habitación Roja, Vacaciones, Meteosat y Fangoria.  Después de Space Cakes vimos a Susan 6, a los que ya tenía ganas de ver. Sonaron muy conjuntados y bastante bien. Enseguida pasamos a los pildorazos mods de La Ruta, que tuvieron más de un problema con el sonido, pero que resolvieron con mucho entusiasmo y ganas. Nos dejaron muy buen sabor de boca y una muy grata impresión.

El primer plato fuerte del día venía de manos de Hefner, que darían otro de los mejores conciertos del festival. Salieron muy simpáticos al escenario, como acostumbran, y con un barril lleno de latas de cerveza, que terminaron antes de llegar al final de su actuación. Hicieron un concierto muy divertido y es que siempre saben transmitir ese estado de diversión continua que mantienen encima del escenario. Nos partíamos de risa viendo el concierto. Y ellos también. Son un show en directo, y si me cuesta a veces escuchar sus discos, su directo es muy natural y divertido.Si ya fue bueno su concierto de Benicasim del año anterior, éste fue aún mucho mejor.

Hefner

Hefner

Tras estos cachondos, fuimos a ver a Undershakers, que también acudieron a sus hits para cuajar una gran actuación. Sonaron muy bien, aunque con su toque macarrilla y garagero. Y es que lo que hay que destacar de todo el festival es el gran sonido de todos sus escenarios y de todos los grupos. La calidad del sonido era muy buena, incluso en las carpas, donde luego vimos un impresionante concierto de La Habitación Roja, sonando muy conjuntados y realmente bien, con un sonido atronador. El nivel de los grupos nacionales estuvo muy bien a lo largo de todo el festival.

Luego vendría Paul Weller, acompañado en directo de componentes de Ocean Colour Scene y de Style Council. El ídolo de todos los mods que habían venido de todas las partes de España a ver su única actuación en España no defraudó a muchos, aunque a mí, a decir verdad, tampoco me impresionó demasiado. Quizás la falta de temas de los Jam. Tanto tema propio agradaría supongo a los muy fans.

con Paul Weller

con Paul Weller

Luego a ver a Manta Ray, que seguramente darían en mejor concierto nacional en una de las carpas. Uff, cómo sonaron. Parecían de fuera, pero de otra galaxia. Mira que en disco no me llaman mucho la atención, pero es que en directo hay que reconocer que son increíbles y si encima de todo les acompaña el sonido, pues ya se salen.

Lo bueno de un cartel tan heterogéneo, es que al no coincidir dos grupos apetecibles a la vez, tienes tiempo de comer, decansar, etc… El turno le tocaba ahora a otro de los mejores conciertos del festival: Tindersticks. Estuvieron pletóricos. Aunque no era el lugar idóneo para un concierto suyo, los que estábamos en primera fila, sí que nos dejamos envolver por todo ese encanto que desprenden en directo el elegante grupo británico. Conmovedores como ningunos.

Y ya el domingo, el último día del festival, no era de los más interesantes, precisamente, ya que el escenario grande estaría ocupado por: M-Clan, Lou Reed y Dover. Así que madrugamos menos, porque el primer grupo que interesabe ver ya tocaban por la tarde, y eran Gómez. A la hora de comer además las nubes se colocaron justo encima del recinto y descargaron con gran fuerza, provocando una enorme tormenta de verano, que sorprendió por el buen tiempo que estaba haciendo.

Como pudimos, acudimos a media tarde a ver a Neurotics; yo sólo vi la parte final, que eran las canciones de su disco “Inside” que ya conocía, y muy bien, porque me dijeron que la primera media hora de concierto eran temas en castellano, nuevos, y que iban en otra onda, y quedaban bastante mal.

Luego vino lo mejor del día: Gómez. Empezaron tímidos, con poca intensidad, pero a medida que los minutos iban pasando ellos se encontraban cada vez más a gusto en el escenario, y el sonido les iba acompañando y se volvía más envolvente, haciéndonos bailar y vibrar con sus singles a los que nos refugiábamos bajo la carpa…

Luego Nosoträsh coincidían con Lou Reed. Yo prefería a Lou, ni que decir tiene, pero con la que caía, las afortunadas fueron las asturianas, ya que Lou aplazó su salida al escenario, que junto con la que caía fuera, hizo que mucha gente emigrara a la carpa, que se iba llenando poco a poco. El sonido no era malo, pero les faltaba garra, consistencia, distorsión, no sé… demsiado blanditas y correctas para mi gusto, eso sí, cuando se ponen a tocar sus singles, se meten a todo el público en el bolsillo (a un servidor incluido).

Y por fin comenzaba Lou Reed en el grande, que tocó con más corrección que simpatía temas de sus discos más irregulares (los últimos), aunque sí que se portó y nos regalo piezas de tal valor como “Romeo Had Juliette”, “Dirty Boulevard” o “Sweet Jane”, haciendo los obligados bises y finalizando con una de mis favoritas, “Perfect Day”. Hizo una demostración de cómo se puede llegar a emocionar con tan solo una telecaster y dos o tres acordes. Ya no quedaba nada más interesante por ver. Bueno, vimos el final de Dover, por curiosidad, donde todos los componentes (masculinos) se quedaron en pelota picada sobre el escenario. Aguantamos incluso hasta la última actuación del festival, la de Fangoria, que aunque no siendo muy fan, reconozco que hicieron un gran concierto donde hicieron bailar a todo el que se pasaba por allí.

Lo mejor del festival fue: Beck, Hefner, Tindersticks, Gómez y Lou Reed.
Lo mejor nacional fue: Manta Ray.

SANTI-ROCK. Santiago de Compostela (La Coruña) (13-14-15 de Julio de 2000)

AmbienteEste era el primero de una larga serie de festivales a la que nos apuntaríamos el año pasado. Un festival nuevo, en una tierra cada vez más inquieta y con mayores propuestas, como es Galicia. A mitad de Julio se celebraba el I Santi Rock, un festival que no tendría continuación al año siguiente, el debut de una propuesta con un gran cartel, con grupos de la talla de Teenage Fanclub, Sonic Youth, Ocean Colour Scene o Yo La Tengo… un festival de 3 días (jueves, viernes y sábado) celebrado en el bellísimo paraje natural del Monte do Gozo, en Santiago de Compostela. Un festival muy digno, con muy buena voluntad y buena organización. Tan solo falló (lo que fue bueno para muchos) que todos los cabezas de cartel se aglutinaran el mismo día, el sábado, donde coincidirían los grupos más importantes, lo que hizo que muchos optáramos por ir sólo ese día.

El jueves tuvo de cabeza de cartel a un Iggy Pop que estuvo inconmensurable, según los afortunados que pudieron asistir a un concierto un día de entre semana, en un lugar tan lejano (al menos desde donde vivo yo).

Hubo un par de caídas de cartel. Los Planetas fueron sustituidos a última hora por The Killer Barbies, y Frank Black & The Catholics, cabezas de cartel del segundo día, serían sustituidos por Ash. El jueves también tocarían Sexy Sadie, entre otros, demostrando el excelente estado de forma en el que se encuentran. Nada que destacar del resto.

El viernes me dio mucha rabia llegar tarde (después de 9 horas de autobús) y perderme a Ash, que encima estuvieron brillantes, de lo mejorcito del festival. Llegué durante el concierto de Skunk Anansie y a falta de la actuación de Dover, así que ni siquiera entré al recinto, y preferí salir por Santiago y guardarme para el día siguiente, el día grande: Manta Ray, Yo La tengo, Teenage Fanclub, Sonic Youth y Ocean Colour Scene. El escenario y el recinto estaban montados en plena falda del monte.

Manta Ray abrieron cuando aún no había anochecido. No les acompañó, quizás por el sonido, la intensidad de otras ocasiones.

A continuación a Yo La Tengo les pasó algo parecido, puesto que el sonido seguía sin presión, más bien flojito, aunque Ira Kaplan y compañía y la magia que les rodea, se sacaron algún as oculto de la manga, y nos hicieron pasar los primeros  momentos memorables de la noche, tocando las mejores canciones de su último álbum, con un público entregado, a lo que correspondían con la simpatía y humildad que les caracteriza, representando hasta una coreografía muy divertida en una de sus canciones. Y es que se metieron a todo el público en el bolsillo inmediatamente. Y eso que el sonido seguía sin ser bueno.

ylt    Ya cuando estos problemas de sonido parecían solucionarse, salieron a escena Teenage Fanclub, que hicieron un gran concierto (vale… muchos no pensarán lo mismo, se equivocaron en varias ocasiones, estaban poco ensayados, etc…) pero supieron sobreponerse de dos clamorosos fallos de patio de colegio, gracias a la incuestionable calidad de su repertorio: Don´t Look Back (con la que comenzaron), Start Again, About You, Ain´t That Enough, Everything Flows, Verosimilitude, Mellow Doubt, Speed of Light, Your Love Is The Place Where I Come From y Sparky´s Dream (con la que terminaron), además de alguna cara B y de algún tema nuevo, como I Need Direction, futuro primer single de su álbum “Howdy!”…). Vale por tanto que esta no fuera una de sus mejores ocasiones en directo, pero soy tan fan de ellos que les perdonaré esta y muchas más, y que sólo escuchar en vivo esas perfectas y redondas melodías, hará que difícilmente pueda hablar mal de ellos.

Tras ellos salió al escenario la apisonadora sónica, y vaya concierto!!! tembló el cielo ante las capas de ruido, acoples y toda la improvisación sonora que desarrollaron sobre el escenario con gran intensidad y que dejaron con la boca abierta a muchos. Eran una pesadilla. Impresionantes. Estremecedores. Se salieron. Mantuvieron a todo el público embobado ante el escenario durante todo el tiempo que duró su set. Increíbles. Y es que no existen palabras para describir las sensaciones que transmitían. Al final hasta me perdí a Ocean Colour Scene, porque seguro que no podrían mejorar lo visto esa noche, y no me quería llevar una mala impresión de ellos.

Sonic Youth

Sonic Youth

 
Lo mejor de festival: Teenage Fanclub y Sonic Youth.

JET LAG + AUSTRALIAN BLONDE + GIGOLO AUNTS. Arena (Madrid)

Australian Blonde

Australian Blonde

Comenzaron los ex-Vancouvers Jet Lag, que están en todas partes ¿será porque tienen alguna relación con Love To Art? Tienen canciones buenas, y además, el cantante (hermano de Jaime, de Sexy Sadie) no tiene mala voz, pero las pintas me echaron para atrás en un primer momento, quizás demasiado americanos para mi gusto. Luego fueron unos Australian Blonde un tanto descafeinados, presentando canciones nuevas y tocando algunas de las viejas, todas ellas con bastante falta de horas de ensayo. Había canciones de las nuevas que eran interesantes, pero otras eran un tostón. Y finalmente los Gigolo Aunts, que les está gustando nuestro país, y ya se les está viendo por aquí bastante a menudo.

MUSIDORA + BAXENDALE. Sala Why Not (Murcia)

¿Y por qué no? Pues sí, Baxendale en Murcia. El grupo de moda de la escena británica también se acercó por estos lares a hacernos bailar con su «música para chicas». El concierto se demoró más de tres horas. Musidora comenzaron a las 2 ó 3 de la madrugada, y no había mucha gente, debido supongo que a los exámenes. Luego Baxendale hicieron un formidable concierto, con un final donde se subieron al escenario algunos espontáneos a cantar «Music For Girls».

FLOW + SEXY SADIE + DOMINIQUE A + LOS PLANETAS.Aqualung (Madrid).

Sexy Sadie

Sexy Sadie

Me perdí a Flow, otra vez más, sin querer. Prometí verles en el FIB, y así lo hice. Sexy Sadie tocaron lo mejor de su repertorio. Han mejorado bastante en directo, y mira que ya eran buenos. Supongo que ya estarán hartos de tocar las mismas canciones de siempre, pero es que el disco nuevo salía después del verano, y no era cuestión de ponerse a tocar canciones nuevas que la gente no conociera (aunque después de todo, tampoco tocaron «In The Water»), pero sí que tocaron lo mejor de su último álbum «It´s Beatiful, It´s Love», y terminaron versioneando la canción que da nombre al grupo. Después le tocó el turno a los franceses Dominique A, ofreciendo un repertorio con la intensidad con la que nos tienen acostumbrados, aunque caminando por la estrecha y peligrosa línea que separa la intensidad y el aburrimiento, y es que quizás no era el sitio más adecuado para disfrutar de sus canciones. Y finalmente, Los Planetas, que presentaron algunos temas nuevos, que tampoco habían ensayado mucho… eso sí, una sala llena de gente para las fechas de exámenes que eran, y todos ellos fans incondicionales de Los Planetas, ya que cuando estos terminaron y empezaron a pinchar los de Djs de Bungalow hubo desalojo masivo en la sala. Esta era la primera fiesta de presentación del Fib 2000, de una serie de fiestas que se celebrarían durante el mes de junio en varias ciudades españolas.

ROGER HODGSON. Sala Arena (Madrid)

32-rogerhodgson
Una sala totalmente llena para ver a uno de los mejores compositores del siglo XX, toda una leyenda. Un personaje, que al frente de Supertramp, ha facturado de las mejores canciones que se han compuesta en la década de los 70. Y venía solo, pero es que no le hacía falta nadie. Él solo llenaba el escenario, tanto al teclado como a la guitarra acústica de 12 cuerdas, sonando como una banda completa, y además, el público, totalmente entregado desde el primer momento, no dejó de cantar todas y cada una de las canciones durante todo el concierto. Estaba claro que había que asistir a este concierto dejándote los prejuicios en casa, y seguro que muchos «indies» me retirarían el carnet por asistir a este concierto. Pero no me arrepiento. Es más, disfruté como un enano durante todo el rato, que fue más bien largo, de más de una hora. Se supone que venía a presentar el último disco en solitario, aunque de este tocó bien pocas. Se dedicó a tocar las viejas y conocidas canciones que todo el mundo quería escuchar. Empezó con The Meaning, y tocó además: Take The Long Way Home, Dreamer, It´s Raining Again, Two Of Us, Easy Does, Sister Moonshine, The Logical Song, Breakfast In America, Hide In Your Shell, Give A Little Bit, Fool´s Overture, School,.. haciendo las delicias de todos los asistentes, y es más, se mostró agradable en todo momento. El único rato de aburrimiento y sopor fue cuando salió Carlos Núñez a acompañarle con la flauta en dos canciones. Nos presentó también un souvenir que había comprado en Japón, una especie de caja de batería electrónica, un extraño instrumento de percusión de cuyo funcionamiento nos hizo una pequeña demostración, tras la cuál, invitó a alguien del público a subir a acompañarle a un tema a este extraño cahivache electrónico. Antonio, el voluntario, lo hizo muy bien y fue muy aplaudido por el público, que se lo estaba pasando en grande. Fue bonito volver a disfrutar de esos viejos éxitos de Supertramp.

GUILLERMINE + SOUVENIR + NOSOTRÄSH. Reverendos (Pamplona)

31-guillermine
Muy buen ambiente en la sala y mucha expectación en la sala para ver a los tres grupos. Guillermine venían desde Murcia, y aunque también llevan bajista, no pudo venir, y vinieron sólo el núcleo principal del grupo, que son dos: Marcial a la guitarra y Germán al casiotone y voz. Salieron al escenario echándole morro a la cosa, con una actitud fresca y punk-naif, interpretando algunos temas de su maqueta. Incluso recuperaron algún tema de su formación anterior, The Muppets, y vesionearon a Chucho, y se atrevieron incluso a hacer una adaptación cachonda y simpática del Blowin´ In The Wind dylaniano. Luego subieron al escenario Souvenir, pero con una formación algo atípica, ya que no estaban ni Paco, su batería por entonces, ni Pablo, el bajista, por lo que Jaime y Patricia se ayudaron de un teclista, que llevaba los ritmos pregrabados y hacía las funciones de la batería y bajo. Era un concierto distinto, pero igual de encantador, ya que sólo la voz de Patricia interpretando a Gainsbourg, Francois Hardy, Brian Wilson, o a ellos mismos, junto a las guitarras sesenteras de Jaime, te ponían los pelos de punta, y te encuentras como flotando en una nube, soñando… y como plato fuerte, saldrían Nosoträsh, a quiénes se le dan mejor los escenarios pequeños, como este, que los grandes festivales. Era uno de los últimos conciertos con Borja Jr a los teclados. Ahora tenían muchas más tablas en el escenario que la última vez que les vi. Repasaron casi toda su vida en un fin de semana, y rescataron algunos viejos hits, como «Punk Rock City», «Voy A Aterrizar»,… y fueran reclamadas varias veces al fnal para hacer bises. La gente se lo estaba pasando bien y quería más. Y ellas no se hacían mucho de rogar. Para acabar la noche Dj Polar nos hizo bailar durante varias horas con su set de pop de alta calidad.

CALC + PAPAS FRITAS. Sala El Sol (Madrid)

Papas Fritas

Papas Fritas

Un grupo, Papas Fritas, que estaba con un auténtico mono de ver en directo. Empezaron Calc, un grupo francés, procedente de Burdeos, que aburrieron hasta al más optimista, y esque no eran el telonero más adecuado. Quizás en otra ocasión les hubiera disfrutado más. Hacían canciones de indie-rock americano, con melodías lineales y un tanto aburridas. Y todas las canciones eran iguales. Se me hicieron largos y pesados. Afortunadamente salieron después a escena Papas Fritas, aunque como decía Tony Goddess, en España eran «Patatas Fritas». Pues bien, los «papas» Tony, Keith, y la dulce Shivika a la batería, acompañados desde el último disco por Chris (guitarra) y Dana (teclados) hicieron un concierto memorable, el mejor concierto que he visto en lo que va de año, por todo, porque son divertidos, simpáticos, porque tocan bien, suenan maduros sin perder un ápice de frescura, y con una actuitud contagiosamente positiva: saben meterse al público en el bolsillo sin hacer nada especial, simplemente siendo como son: cercanos, sencillos, divertidos, encantadores. Repasaron lo mejor de sus tres álbumes, sobre todo, el último. Al final tuvieron que salir por dos veces al escenario a realizar los respectivos bises. La segunda vez Chris se pasó a la batería y Shivika salió a cantar. Derrochaban encanto a raudales. Hicieron hasta una versión de las Ronettes («Be My Baby»),… en definitiva, un concierto vibrante, un diez, sin duda. Hay que decir que había hasta espectadores de lujo en la sala, como eran el cantante (Neal) y el batería de Mojave 3.

LO HORRIBLE Y LO MISERABLE + THE UMBRELLA HATING GENERATION. Siroco (Madrid).

29-tuhg

The Umbrella Hating Generation

Fiesta de uno de mis programas de radio favoritos, y eso que nunca puedo escucharlo, pero cuya parrilla, fruto de un exquisito gusto musical, siempre me pone los dientes largos. Allí se dieron cita (la semana siguiente lo harían en Valencia, los mismos grupos, en la fiesta que montaba el programa hermano «Farmacia de Guardia», de mi querido amigo Enrique Tomás) dos grupos que parecían escogidos a posta por la longitud del nombre: Lo Horrible Y Lo Miserable venían desde Valencia, y son un trío (una chica y dos chicos) con canciones de corte acústico, acompañadas a veces por un violín. No puedo opinar ya que no era el sitio ideal para este tipo de grupos. Se oía más el murmullo del público que la música del trío valenciano. Luego fueron uno de mis grupos que más me habían sorprendido al año anterior, pero que me defraudaron algo esa noche. Había canciones nuevas, en castellano, que parecían más canciones de iglesia que aquellos redondos temas de su EP de debut en Jabalina. Y es que quizás no me gusta la voz de Mónica en castellano. Sus canciones piden a gritos el inglés, porque son canciones bañadas por la melancolía de los nubarrones grises y la fría lluvia del otoño británico… eso sí, las melodías eran muy buenas, y lo mejor fue la versión instrumental del «Man On The Moon» de REM.

MANTA RAY. Sala Arena (Madrid)

28-mantaray
Era parte de la gira «Esperanza», de Manta Ray, presentación de su último álbum. Les había visto alguna vez anteriormente, pero sin prestarles mucha atención. Y la verdad es que aquí flipé. Como dice Tito Pintado, suenan a grupo de fuera, no parecen de aquí. Y así lo demostraron con creces. Un concierto intenso, donde repasaron su último disco, ya como cuarteto, y en los bises, pusieron la guinda interpretando «Heroes», de Bowie, y el O.F. King, en versión acelerada. Sorpresas que no esperábamos y que nos sorprendieron a más de uno. Además, la sala estaba abarrotada, no cabía un alfiler. La verdad es que Manta Ray, y más en directo, no tienen que envidiar a grupos renombrados de fuera, y sólo les sigo encontrando el defecto de las voces, que no me gustan, prefiero los desarrollos instrumentales, que permiten adentrarme en paisajes fríos y tenebrosos, y disfrutar de sensaciones que no disfruto con ningún otro grupo.