A PLACE TO BURY STRANGERS + LEBOWSKY. Ciclo Microsonidos. 12&Medio (Murcia) (28-4-2012)

A Place To Bury Strangers

A Place To Bury Strangers

El sábado 28 de abril se clausuraba la edición de 2012 de Microsonidos, con una propuesta brutal, la de A PLACE TO BURY STRANGERS. Abrieron fuego los murcianos LEBOWSKY, nuevo grupo en el que andan metidos varios músicos de otras formaciones, como Mª Dolores (POPSTAL / SCHWARZ) o Manolo (GRAMOLO) y Óliver, estos dos últimos ya fueron compañeros en THE BRASLIPS, y la verdad que el sonido de LEBOWSKY nos recordaba bastante a ellos. Sonaron contundentes, y nos demostraron su inspiración para facturar grandes canciones con fabulosos estribillos, como los de “Yo maté a Andy Warhol” o “Beat generation”. Y tras ellos, la apisonadora sónica neoyorquina llamada A PLACE TO BURY STRANGERS, con tan sólo 3 componentes, pusieron patas arriba la sala 12yMedio, que parecía por momentos derrumbarse con la cantidad de decibelios y noiserock que destilaban de sus pedales de la marca Death By Audio, que ellos mismo fabrican, y que les proporcionan ese sonido tan personal que ya quisieran haber gozado THE JESUS & MARY CHAIN en su etapa del ‘Psychocandy’, o MY BLOODY VALENTINE,… Las luces estroboscópicas, las proyecciones sobre el fondo y la gran cantidad de humo hicieron el resto. El sonido era brutal y su puesta en escena arrolladora, con sus dos frontmen, Óliver Ackermann (guitarra) y Dion Lunadon (bajo), que parecían invocar a Satán con el sonido endiablado que escupían de sus instrumentos. A veces parecía peligrar la salud de los que estábamos en primeras filas, ya que en algunos momentos Dion salía disparado hacia el público con su bajo, y hasta en una de esas incursiones, se subió a la barra del 12yMedio sin parar de tocar, en «I lived my life to stand in the shadow of your heart», canción que cerraba su segundo álbum “Exploding head” y también su actuación en Murcia, aunque luego salieron para hacer un obligado bis, y otro más de regalo, con Oliver Ackermann afinando y desafinando la guitarra a su antojo, de dónde sacaba ruidos imposibles, que hicieron la delicia de todos los presentes, y que significó una más que digna clausura de Microsonidos 2012, y el mejor concierto de esta edición!

A destacar: Cuando Dion Lunadon, el bajista, atravesó el público para subirse a una de las barras y seguir un rato tocando desde allí arriba, provocando el delirio de los allí presentes, y grabando en nuestras memorias uno de los momentos más espectaculares de Microsonidos 2012.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *