AV Festival. Fuengirola (Málaga) (1-2-3-4 de Julio de 2004)

Cuarta edición (y primera a la que acudimos) de este interesante festival que apuesta por un extraordinario cartel y un lujoso entorno geográfico (el Castillo de Sohail, a orillas de la playa), entorno que atrajo este año al mismísimo MORRISSEY, que vuelve a España después de 19 años! Y sí, luego una vez en el recinto, y con el transcurso de los días, parecía más el “Morrissey Festival” que un festival con más artistas. Casi lleno el primer día del festival, el de la actuación de MORRISSEY, se notaba que mucha gente había venido sólo el jueves para ver en directo a su ídolo, y el resto de días, los interiores del Castillo de Sohail contaban con más espacios vacíos de los que se esperaban en un principio. Y es una lástima, porque el festival es de los que realmente merecen la pena, un festival acogedor y encantador como ninguno, y con un cartel de lujo. Y por eso eligió MORRISSEY también este festival, y es que había venido unos días antes para disfrutar de nuestro incomparable clima y playas.

Jueves, 1 de Julio.
El jueves comenzó con algunos problemas de organización, que provocó retrasos de 3 horas en la apertura de las taquillas, con lo que se fue formando una larga cola para intentar comprar la entrada y/o canjearla por la tarjeta correspondiente, y luego otra cola más a la entrada al castillo, ya que sólo contaban con 3 ordenadores para ir leyendo las huellas dactilares y comparándolas con las de la tarjeta personal. Y encima, cuando entras, si es que eras de los primeros, te encontrabas que el primer grupo ya había empezado. Se trataba de los canadienses BROKEN SOCIAL SCENE. Había un montón de gente aún fuera intentando pasar por el lento detector de huellas. Los que tuvimos suerte de entrar primeros no sabíamos si aún estaban con las pruebas de sonido, aunque luego nos enteramos, y lo confirmamos, que no, que se trataba ya del concierto. Me los imaginaba más tranquilitos, más ensoñadores, y me encontré un grupo con un buen montón de componentes, y con más fuerza de lo esperado, lo que se agradecía bastante para empezar el festival con buenas vibraciones. Space-pop emocional que se adornaba con multitud de arreglos de cuerdas, sintetizadores, trompetas, banjos, etc… y en las que unas veces cantaba uno, otras veces otro, y a mitad de actuación aproximadamente salió una portentosa cantante, poniéndole garra a la delicada instrumentación, y ya digo, mucho más salvajes de lo esperado.

A continuación, TRASPASSERS WILLIAM sí que eran más fieles al disco. Pop elegante y delicado con chica al frente, que tocaba la guitarra acústica de una forma peculiar, sentada, como si se tratara de una steel guitar. En ocasiones parecía volverse monótono el concierto, ya que todas las canciones eran igual de lentas, aunque en el fondo venía bien para lo que se avecinaba después. Sonaba muy bonito el concierto, aunque en ciertos momentos se le oía a la gente gritar sin venir a cuento, y era porque simplemente MORRISSEY pasaba por el lateral del escenario,… quizás deberían haber acortado un poco el repertorio, ya que sin ser largo, lo que la gente estaba deseando en ese momento es que empezara la actuación de MORRISSEY. Un gran gong había colocado detrás del escenario, preparado para la actuación del Mozz.

Y los nervios se llevaban por dentro. Había fans que llevaban desde las 8 de la mañana para coger sitio. El histerismo provocado por MORRISSEY era de esperar, ya que hacía 19 años que no venía por España, y mucha gente era la primera vez que le veía en directo. Una falta de información, ya que no había flyers ni nada, provocó que algunos no supieran si en ese momento actuaba TIM BOOTH o MORRISSEY. No había horarios, y el orden de los grupos cada noche lo conocías por rumores, o bien una vez se subía al escenario cada banda, si es que reconocías quiénes eran los que estaban encima del escenario. Pues bien, un par de canciones que servían de intro, y de pronto sale el grupo a escena. Aquel momento parecía finalmente real. MORRISSEY estaba allí. Había cogido buen sitio en segunda fila que no dejaría en toda la noche para ver a mi ídolo de los 80 lo más cerca posible. Con un gran grupo que le acompañaba, salía al escenario uno de los iconos de la historia de la música pop, mostrando que se conservaba muy bien a los 45 años, y que su voz la conservaba aún mejor. Vestido elegantemente empezó con “Don´t make fun of daddy´s voice”, a la que siguió “Shakespeare´s sister”, una de las pocas pero agradecidas canciones que tocó de THE SMITHS, junto con “The headmaster ritual”, “Rubber ring” y “There is a light that never goes out”. Llegó a tocar hasta 8 canciones de su nuevo y flamante álbum “You are the quarry”, aunque se dejó en el tintero la canción que abre el álbum, “America”, y una de mis favoritas, “Came back to Camden”, si bien tocó casi todo el resto del álbum. El resto, canciones de sus discos anteriores, y alguna que ni me sonaba. Una hora y cuarto de ensueño, dejándose para el bis una sola canción, el single “Irish blood english heart”. Una hora y cuarto de ensueño, y es que se trataba de un momento histórico, un recuerdo imborrable para los fans que esa noche nos dimos cita allí, y mira que hasta perdonamos a Mozz toda la ironía que utilizó contra nosotros aquella noche: que si se vendían discos suyos en Islandia, Dinamarca, Noruega,… pero no en España… que si en las listas españolas MORRISSEY ocupaba el puesto 9500,… pero daba igual todo lo que nos dijera esa noche, porque ya teníamos bastante con el regalo de su presencia. La verdad que el concierto fue muy cercano, muy interactivo, con un Morrissey que no paraba de hablar entre canción y canción, preguntando por ejemplo si conocíamos a algún ‘crashing bore’, contestando uno de la primera fila que sí, que a Aznar, y MORRISSEY decía irónicamente que quién era ese, si algún torero… Se acercaba a dar la mano a los fans de primera fila… Interpretaba como nadie sus propias letras… Al final lanzó su camiseta al público (la que sacó para el bis), y varias manos la agarraron, todos querían la camiseta, pero nadie la soltaba… al final, pues un trocito para cada fan y solucionado… En definitiva, fue hora y cuarto de magia, de disfrutar cada segundo… un agradecimiento eterno al festival por habernos traído a España a uno de nuestros ídolos después de casi 20 años!

Morrissey

Morrissey

…Pero bueno, el festival seguía, y aunque MORRISSEY era el cabeza de cartel, no sólo del jueves, sino de todo el festival, tras su actuación, le tocó el turno a TIM BOOTH, ahora en solitario el ex-líder de JAMES, bueno… con nueva banda, que no le hacía sombra desde luego a su anterior y gloriosa formación, ni tampoco las canciones. No sé si se trataba del efecto post-Morrissey, pero lo cierto es que el concierto de TIM BOOTH me supo a poco, me pareció hasta soso por momentos, y quizás es que seguía flotando en la nube del concierto anterior… cierto es que no había escuchado el disco en solitario, pero tampoco debe ser un bombazo. Hizo una revisión del clásico “Sometimes”, y acabó con versión de la VELVET UNDERGROUND incluída, el “What goes on”. Y así acabó la primera noche, con un estado de nube, de flotar con lo que había sido el concierto de MORRISSEY!

Viernes, 2 de Julio.
El viernes ya había menos gente, y eso que tocaba STEPHEN MALKMUS y STEREOLAB!!! Abrían PORT OF CALL, que eran un dúo de pop electrónico. Él controlaba las programaciones, y ella ponía la voz. Sugerentes, a pesar de que tuvieron algunos problemillas de sonido. Tras ellos, salen a anunciar que AND YOU WILL KNOW BY THE TRAIL OF DEAD se habían caído de cartel, y que en su puesto tocarían BALAGO. Esto era lo malo del festival, las excesivas caídas de cartel, ya que no tocaron ni AND YOU WILL KNOW BY THE TRAIL OF DEAD, ni SQUAREPUSHER ni M-83, y qué rabia lo de estos últimos, porque después de MORRISSEY, era la actuación que más deseaba disfrutar. Y claro, no es lo mismo que se caigan 3 grupos en un festival que van más de 100 bandas, que en uno que tocan alrededor de 20. Pero bueno, BALAGO, en sustitución de los americanos, estuvieron muy bien, a pesar de algún problema que habían tenido con Spanair… Mucho más convincentes que la anterior vez que les vi, ya no se pasaban el concierto sentados y con pose aburrida, sino que con un sonido impecable, nos ayudaron a adentrarnos en paisajes cinematográficos, con su post-rock instrumental y delicado.

Tras ellos, era el turno del ex-PAVEMENT, STEPHEN MALKMUS, acompañado de su banda THE JICKS, y que levantaron el ánimo de los asistentes, con su rock enérgico, excéntrico y guitarrero, del que algunos decían que no pegaba del todo en este festival. Sonaron bien y contundentes, y demostraron tener un montón de buenas canciones.
Llegaba el turno de los cabezas de cartel de la noche, STEREOLAB, la banda de Laetitia Sadier y Tim Gane, que si quizás les hemos visto mejores conciertos, son otros que nunca fallan, y nos ofrecieron un largo set, poblado sobre todo de temas de su último álbum, “Margerine Eclipse”, que venían a presentar aquí, y del que tocaron “Vonal declosion”, “Need to be”, “Margerine melodie”, “Margerine rock”, “Cosmic country noir”, “Bop scotch”,… y que completaron con temas de álbumes anteriores, si bien eché en falta en el repertorio “Captain easychord” (de su anterior álbum) o la célebre “Miss modular”, y que la gente pedía a gritos. Laetitia lucía radiante sobre el escenario, como siempre, tanto con el trombón de varas, como cuando sólo se dedicaba a cantar. Y el resto del grupo estuvieron a la perfección, haciendo sonar todos los maravillosos teclados y otros instrumentos que le dan a la música de STEREOLAB ese cariz tan único y especial.

Stereolab

Stereolab

Y para terminar este segundo día, se subió a los platos (bueno, a los ordenadores) Kieran Hebden aka FOUR TET, que estuve inconmensurable en lo suyo. Y he de decir que aunque no es mi fuerte la electrónica, FOUR TET sí que dio la talla, subiendo y bajando el pitch de sus propios temas, que remezclaba y encajaba a la perfección, presentando ese disco llamado “Rounds” que tan bien ha sido acogido por la crítica. Aunque eso sí, aún se me sigue haciendo difícil estar más de 15 minutos fijándome en la actuación de un Dj, mirar lo que un tipo hace sobre el escenario con sus platos, reproductores de cd o con su Mac,… y es que al menos no habría que confundir cuando un grupo viene a actuar en directo, con sus instrumentos, y cuando lo que viene es a pinchar un tipo, o a manejar su Mac, o a tomarnos el pelo poniéndonos su cd, o lo que sea… y es que claro, lo que se agradece es cuando un grupo de este tipo viene con sus programaciones, pero con un bajista, un batería, o con la formación de banda, o hacen algún tipo de espectáculo en directo. Por otro lado tienes a los djs que vienen simplemente a hacerte escuchar su música, y es el caso de FOUR TET, de TELEFON TEL AVIV o KID LOCO, que se presentaron ellos solos con sus ordenadores, lo cuál como “actuación” se hacía pesada, aburrida y monótona, si te pasabas todo el rato mirando lo que hacía. Otra cosa es la técnica y lo que suena, que en eso los 3 artistas estuvieron sobresalientes, pero lo que es su “directo” resultaba insulso a partir del minuto 15 de mirada fija al dj.

Sábado, 3 de Julio.
Pasamos en primer lugar por la taquilla para ver el parte de bajas. Este día le tocaba a SQUAREPUSHER, que era sustituído por PIAS Djs, y M-83, sustituídos por KID LOCO, si bien KID LOCO ya estaba en el programa del festival, pero su actuación se trasladó del jueves al sábado. Pues bien, el sábado empezaba con actuación nacional de nuevo: FELICIDAD BLANCH, con Marc Lloret liderando al piano y voz, y sonaron elegantes y crooners, presentando temas de su único álbum “Boring & Pretentious”, del que Marc decía, al hacer una versión distinta de un tema del álbum, que daba igual presentarla como una versión diferente, ya que seguramente nadie se daría cuenta porque nadie tenía el disco.

Tras ellos, era el turno de los británicos VIOLENT INDIANA, la banda de Robin Guthrie, ex-COCTEAU TWINS y uno de los fundadores del sello Bella Union, y que gozaron de un sonido mágico y cristalino, invitándonos a deslizarnos por sus delicadas melodías que dibujaba la elegante Siobhan con su voz, y que decía que era un placer estar allí, que se iban a venir a vivir aquí,… se notaba que estaban encantados y agradecidos de tocar en un emplazamiento tan bello, y ese estado de satisfacción nos lo transmitían a nosotros en cada una de las canciones, desarrollando atmósferas hipnóticas de estructura pop que inundaban de buenas vibraciones el interior del castillo. Nos presentaban las canciones de su segundo álbum.

Tras ellos era el turno de TELEFON TEL AVIV, que se hacían de rogar, y es que su vuelo se había retrasado y acababan de llegar, por lo que para paliar la demora, saltaron al escenario unos improvisados PIAS DJs, que animaron hasta al más amargado, y llenaron de buen rollo todo el recinto, que se puso a bailar con sus temas de corte clásico (sonó hasta el tema de la película “Rocky IV”), y sobre todo, con sus trajes de teatro que les habían dejado ese mismo día, y con su puesta en escena y actitud, que puso las pilas a todo el interior del castillo.

Cuando TELEFON TEL AVIV estaban preparados salieron al escenario y el dúo empezó a hacer sonar su música, durante una escasa media hora. La música y las proyecciones estaban muy bien, pero lo dicho, que tener que estar mirando a dos tipos en el escenario que se supone que están quitando un disco y poniendo otro… al menos las proyecciones merecían la pena, y mucho!
Y por fin llegaba el turno del cabeza de cartel de la noche, el veterano JOHN CALE, ex-componente de la VELVET UNDERGROUND, y que se acompañaba de dos tipos con guitarras eléctricas, banjos y steel guitar. Pudimos ver a dos John Cales distintos esa noche. El JOHN CALE más melódico cuando se sentaba y cantaba junto a su guitarra acústica, y el JOHN CALE más rítmico (mi favorito) cuando se sentaba al piano, y que me recordaba al de su disco con LOU REED, “Songs for Drella”. El concierto se hizo un pelín largo, quizás porque no era el escenario ni el momento idóneo para esta actuación, que se hubiera agradecido más en un teatro y sentados en cómodas butacas, que en el marco de un festival, ya que toda la actuación fue de carácter acústico, y además, bastante larga. De hecho, un amigo mío, deseando que terminara de una vez su actuación, al preguntarle si le estaba pareciendo un poco largo el concierto, llegó a decir en tono humorístico: “¿largo? pero si lleva tocando desde el jueves!”. La verdad que a más de uno se le hizo un tanto eterno, por muy bien que estuviera y sin discutir la calidad de las canciones ni el talento del artista.

John Cale

John Cale

Y tras él, ya sólo quedaba el fin de fiesta con KID LOCO, despertando a la gente de su letargo, y poniendo a bailar a todo el mundo hasta el final. La verdad es que el sábado parecía haber sido el día más flojo, quizás por las bajas de M-83 y SQUAREPUSHER y por la larga espera para que diera comienzo la actuación de TELEFON TEL AVIV, además de la pequeña decepción de JOHN CALE.
Domingo, 4 de Julio.
El festival llegaba a su fin. Si bien, el día más numeroso de gente había sido el jueves, el día de MORRISSEY, el domingo se avecinaba como el día de menos gente, ya que venía mucha gente de fuera que el lunes trabajaba. Pero ellos se lo perdieron, porque si no hubiera sido por MORRISSEY, el domingo se habría convertido sin ninguna duda en el mejor día del festival, musicalmente hablando, y eso que el comienzo con los locales ADDICTIVE LARSEN no hacía presagiar lo mejor, sino más bien todo lo contrario, y es que ni la versión de JOY DIVISION les salvó. De todas formas, cuando un grupo no te gustaba o se te hacía eterno, o bien, en los cambios entre grupo y grupo, siempre podías salir del castillo y dirigirte a la zona del mercadillo, con los stands de sellos discográficos, tiendas de ropa y de discos, revistas, etc… y con un dj pinchando.

Bien, pues ahora tocaba la quiniela de adivinar quién saldría al escenario tras los malagueños: unos decían que serían PLAYDOH, otros TRANS AM,… y si de coña, decías PLURAMON pues acertabas, ya que fueron ellos los que se subieron al escenario, pero no te dabas cuenta hasta que salió JULEE CRUISE, la preferida de Angelo Badalamenti para poner voz a “Twin Peaks”, y que venía a acompañar a la banda de Colonia liderada por el músico alemán Marcus Schmickler, que trata de fusionar sonidos acústicos y electrónicos dentro de un contexto orientado a la exploración de nuevas formas musicales, dando como resultado una música basada en programaciones y guitarras pleaneadoras, que me recordaban a SPIRITUALIZED, SLOWDIVE y MY BLOODY VALENTINE, con un carácter oscuro, intimista y de culto. Pero la atracción principal estaba en la figura de JULEE CRUISE, la voz que saltó emocionada al escenario, y que en una impecable representación y puesta en escena, nos maravilló a todos los asistentes, dejándonos atónitos y boquiabiertos con su actitud y su clase. Estábamos ante el mejor concierto del festival de no haber sido por MORRISSEY. Y es que las canciones con la voz de Julee adquirían otra dimensión, pero aún se hacían más significativas con su magnífica representación y teatralidad sobre el escenario. El momento cumbre del concierto llegó cuando interpretaron el tema principal de “Twin peaks”. Fue realmente increíble, y un premio para todos los que estuvimos los cuatro días allí disfrutando de uno de los festivales más exquisitos de Europa, si no el que más.

Y tras ese estado de embriaguez que nos supuso la divina actuación de PLURAMON featuring JULEE CRUISE, era el turno del post-rock experimentalista y vanguardista de los americanos TRANS AM. El trío venía a presentarnos su séptimo álbum, “Liberation”. El batería del grupo, argentino, hacía de interlocutor entre canción y canción, y con una fuerza brutal, un sonido potente y una puesta en escena impecable (Phil y Nathan salieron con monos naranjas, y Sebastián, el batería, descalzo y desnudo, tan sólo con un pequeño tanga), TRANS AM firmaron una de las mejores actuaciones del festival. Además, el concierto se convirtió en una feliz celebración de cumpleaños de Nathan, el bajista del grupo, que cumplía años ese mismo día. Hubo un momento en el que hasta le pegaron fuego a la batería de Sebastián, fuego que salía de los platos, y que dibujaba una postal asombrosa con las torres del castillo de fondo. En cuanto al repertorio no se limitaron a su último trabajo, ya que no olvidaron temas obligados de su discografía, que interpretaron a la perfección. Aunque Sebastián anunció el concierto de SHELLAC, su gran actuación les obligó a salir de nuevo al escenario a interpretar un bis.

Y tras ellos, ya era el turno de SHELLAC, la banda del célebre productor Steve Albini. Nos encontramos con un trío con la batería en medio, situada delante en el escenario, a la misma altura que el cantante y guitarra, que era Steve Albini, a la izquierda, y que Weston, el bajista, situado a la derecha, y más bien juntitos los tres músicos, que se notaba que llevaban tiempo tocando, tanto juntos bajo la batuta de Albini, como en otras bandas por separado cada uno de ellos. Se notaba que eran americanos por las pintas descuidadas. En mi vida había escuchado a SHELLAC, la verdad, aunque sí que había oído hablar de ellos, y me los esperaba más ruidistas y experimentales, sin embargo parecían más una banda de rock añejo, con clase, eso sí, ya que estaban liderados a la voz y guitarra por un genio a los mandos técnicos, como Albini. Me recordaban por momentos a los temas más punk y menos psicodélicos de los primeros FLAMING LIPS, los FLAMING LIPS de los 80. El sonido era crudo y natural, y el batería una atracción todo el rato por su forma primitiva y brutal de tocar, toda una bestia humana a las baquetas. La filosofía de Albini, en definitiva, plasmada en su propio grupo. Albini cantaba, pero también recitaba, y cuando cambiaba una cuerda de la guitarra o tenía algún problema con ella, era Weston, el bajista, el que aprovechaba para improvisar una rueda de prensa, preguntando al público si tenían alguna pregunta que hacerle al grupo. Se notaba buen rollo entre ellos, que se lo estaban pasando bien, y creaban un feeling sensacional y contagioso de esa forma, que mantenía a la gente concentrada en el escenario. También necesitaron bises para contentar al fiel público que no miraba ni una sola vez su reloj.

Shellac

Shellac

Tanto TRANS AM como SHELLAC hicieron conciertos de duración agradecida, lo que hizo que PLAYDOH, los encargados de cerrar el festival este año, empezaran cerca de las 6 de la madrugada, con ya muy poco público dentro del castillo. Los franceses mezclaban programaciones con guitarras, bajo y batería, y como sólo me dio tiempo a presenciar una canción, espero disfrutarles pronto en una actuación completa.

Y así terminaba una edición más del AV, un festival encantador, con un gusto exquisito a la hora de elaborar el cartel, en un emplazamiento ensoñador, con ese castillo junto al mar, y a los que estaré eternamente agradecidos por haberme traído a uno de mis ídolos: MORRISSEY, aunque si no me lo hubieran traído, también hubiera ido. Ojalá el año que viene podamos disfrutar de una nueva edición. Seguro que el cartel no defrauda.

Los 6 mejores internacionales:
1. MORRISSEY.
2. PLURAMON featuring JULEE CRUISE.
3. TRANS AM.
4. STEREOLAB.
5. VIOLET INDIANA.
6. SHELLAC.

Mejor actuación nacional:
1. PIAS DJs.


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