PURPLE WEEKEND 2001. León (6-7-8 de Diciembre de 2001)

Bueno, este festival ya no forma parte de los festivales de verano (los grados bajo cero que había por la noche a la salida de la sala tropicana lo confirmarían por si alguien le quedaba alguna duda), pero hay que reconocer que es un festival clásico, y bastante interesante. Es el anti-sónar, en realidad, al menos, musicalmente. Era la primera vez que íbamos, y es que no nos podíamos resistir a todo el buen ambiente del que nos hablaban los que ya habían ido años anteriores.

Coincidiendo con el puente de la Constitución de Diciembre, lleva ya dos años consecutivos celebrándose en estas fechas, ya sin tener que coincidir con el BAM, como solía ocurrir antes. Fuimos camino a León el jueves 6, pero no pudimos llegar a tiempo de ver a los grupos de la tarde, que fueron THE INSIDERS, LES TRÉS BIEN ENSEMBLE, OCTUBRE y SUGARMAN THREE. A propósito, decir que el Purple Weekend no es exactamente un festival como los otros, sino más bien una forma de revivir lo que se hacía en los 60. No sólo era música, sino que también se desarrollaban otras actividades culturales. El Purple transcurre en 3 escenarios, cada uno en una punta de la ciudad, en plena capital leonesa. Por la tarde se sucedían las actuaciones en el cine Abella, un lugar idóneo para tocar en directo, muy acogedor y con un sonido bastante bueno, aunque aquí no eran donde tocaban los grupos principales. Éstos lo harían en otro escenario, el de la sala Tropicana, donde se podían ver a los cabezas de cartel del Festival, cada noche, y donde luego se celebraban las allnighters, que mantenían a la gente bailando hasta el amanecer. Y también había un tercer lugar, que no era un escenario, sino donde se celebraba el Happening 66, en el Albeitar. Este era un lugar que acogía diversas manifestaciones culturales y la feria del disco. Entre los eventos culturales estaban el Target, que era un happening fotográfico llevado a cabo por la fotógrafa Dunia Herrera. También estaba el Pop Life, una exposición de pintura popart, directa y colorista, en la mejor tradición de los 60´s de Warhol o Lichtenstein. Y lo más interesante era el Club 45, que era una exposición donde se recogían 100 singles representativos de toda la historia de la explosión beat, y que pertenecían a la colección privada de Álex y Elena. Además, también había salas donde se proyectaban vídeos y conciertos de los 60. Hasta se iba a proyectar el corto de Jorge ART SCHOOL, que al final no se pudo ver, porque Jorge se había pegado una juerga del quince la noche anterior, y no estaba en condiciones para traer el vídeo.

Y bien, habiéndonos situado ya un poco más en el entorno del festival, nos vamos a la actuación de la noche, la de ZOOT MONEY. Llegamos tarde, pero tampoco nos perdimos nada del otro mundo. A ver, tan sólo expresamos nuestra opinión. No somos amplios conocedores de los grupos de los 60, con excepción de THE BEATLES, así que nuestra actitud hacia este festival, además de la de pasarlo bien, que se cumplió con creces, era dejarnos sorprender por las propuestas que se daban cita este año en el festival. Y ZOOT MONEY, como cabezas de cartel, nos aburrieron el rato que los vimos, aunque al menos tenía gracia ver al guitarra tropezándose en el escenario por la ingente cantidad de alcohol que se había bebido antes de salir al escenario. Menos mal que luego quedaba la allnighter, y es que es lo mejor del festival, sin duda, por todo, por la música, por el ambiente, por la magia que flotaba en el ambiente,… Y así aguantamos un buen rato el primer día, pero aún quedaban dos largas jornadas.

El viernes 7 sí que fuimos al Abellá. Además, puntuales, para ver en primer lugar a FIVE PILLS, un grupo mod clásico de León, con sección incluida incluo de metales, y con la colaboración al hammond de Eva, de GALÁCTICA. Bueno, no era un grupo que dijeran nada nuevo, pero tampoco lo hacían mal. Tras ellos fueron NEIL´S CHILDREN, que sí que nos sorprendieron. Nos recordaron, por qué no, a los STROKES, un grupo de rock más bien 70, con mucho glam, y con buenas canciones. Eran tan solo un trío, pero se convertían en una apisonadora en el escenario. Actitud no les faltaba, desde luego, e imagen, tampoco. Luego nos perdimos a VICTORIANS y a BONDAGE, aunque a estos últimos ya les habíamos visto en Benicassim.

Neil's Children

Neil’s Children

Y ya en la Tropicana, por la noche, el que sería uno de los mejores conciertos del festival, y seguro el mejor nacional: ART SCHOOL. Me encantaron porque no tenían miedo de tocar junto a MO SOLID GOLD, y es que no era la primera vez que tocaban en el Purple, y además, se notaba que no venían a dar un gran concierto, sino a pasárselo bien sobre el escenario, y a hacerlo pasar bien a la gente, y lo consiguieron, vaya si loconsiguieron. Más cerca del circo de los payasos que de una sesión virtuosa y aburrida, se propusieron divertir a los asistentes gracias a los chistes malos de Jorge, las clases de aerobic de “Ponte en forma con Paco ART SCHOOL”, además de los clásicos números a los que ya nos tienen acostumbrados: lanzamiento vertical de escupitajos, morreos intragrupo, y como se veía venir, unos temitas con Félix DR. EXPLOSION al bajo. Un concierto sin desperdicio, del que destaca la versión del “Take on me” que habían incorporado recientemente a su repertorio, y un sinfín de detalles que centraban la atención en todo momento de todos los que nos encontrábamos allí, además, por supuesto de ejecutar con desparpajo y la calidad que les caracteriza todas las canciones del repertorio de aquella noche.

Art School

Art School

Luego MO SOLID GOLD fueron menos divertidos… hasta daban miedo! Musicalmente todas las canciones sonaban iguales… y aburridas, aunque eran muy buenos. El gancho estaba en su cantante, un negraco enorme y cuadrado que tenía una mirada asesina. Cualquiera le decía algo. Y luego allnighter, como la noche anterior, hasta el amanecer.

Mo Solid Gold

Mo Solid Gold

Y ya el último día, el sábado, empezamos de nuevo en el Escenario Abellá, con los albaceteños LOS PRISMÁTICOS, formación paralela de los de ZIPI ZAPE, que se aferraron a canciones de formato clásico, que sonaban a la primera etapa de LOS FLECHAZOS por todos los costados, para asegurar su participación en el festival. Y luego… la gran sorpresa del festival, una bocanada de aire fresco y aire puro, beat alemán de escuela beatleliana a cargo de THE HEARTBEATS, desde Munich. Preciosas canciones compuestas a base de rickenbackers, ritmos beat de los primeros 60, y preciosas armonías vocales. Felipe Fresón me decía en primera fila: “estos seguros que son de Hamburgo”, por todo el aire beatle que desprendían. Y quizás gracias a eso, se convertieron en mi grupo favorito de todo el festival, por encima de cualquier cabeza de cartel. Canciones redondas, estribillos tarareables,… en definitiva, unos excelentes fabricantes de perfectas canciones pop atemporales. Luego nos perdimos a los dos grupos que cerraban este escenario el último día, que eran CARLO COUPÉ y PLEASURE BEACH.

The Heartbeats

The Heartbeats

Y ya por la noche, a disfrutar de la última noche en la tropicana. Abríría la noche el legendario teclista Brian Auger, que se encontraba en familia en el propio grupo, pues el batería y la cantante eran sus hijos… Un grupo de virtuosos, donde destacaba el propio Brian. Las canciones se hacían a veces largas de más, donde el elemento principal

eran las florituras del teclado, sobre las melodías vocales y cualquier otro elemento que pretendiese convertirse en el centro de la canción.

Y ya para clausurar el Purple este año, a falta por supuesto de la allnighter, teníamos a los también legendarios THE BOX TOPS, con Álex Chilton a la cabeza. Un montón de versiones y canciones entrañables, (incluyendo su éxito “The Letter”), cómo no, que divirtieron a los más acérrimos seguidores de Álex, y aburrieron a más de un mod purista. En realidad no era ni para lo uno ni para lo otro. Un concierto bien, donde destacaría las ganas y la ilusión a su edad que le puso Álex. Aquí sí que disfrutó, y se encontró totalmente arropado tanto por los músicos y el público, se encontraba como en casa, no como en Benicásim, en el que estuvo bastante antipático. Es que aquí pegaba bastante más.

Este es el primer año que visitamos el festival, y a pesar de que somos conscientes de que éste no ha sido ni de lejos el mejor cartel de todas las ediciones, el sabor de boca que te deja el festival es sobresaliente. Las allnighters, y el ambiente que se respira en las calles de León estos días ya son suficientes para enamorarse de este festival, y acudir, a partir de ahora, todos los años.

 

Los mejores:
1- THE HEARTBEATS
2- ART SCHOOL
3- NEIL´S CHILDREN


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